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23/01/2012
Riesgo País y Estudios Económicos

La solidez de las empresas, ya afectada por la crisis sistémica en Europa y por el riesgo político en los países emergentes

Con motivo de su 16ª Conferencia de Riesgo País, Coface lanza un aviso principalmente sobre el carácter sistémico de la crisis actual, de la cual la Eurozona es el epicentro. En 2012, la economía europea se caracterizará por una tasa de recesión del -0,1%, mientras que en EE.UU., el crecimiento se estabilizará en un 1,6% y la recuperación en Japón en el 1.8%. Esto debería evitar un retorno a lo peor de la crisis de 2008-2009, caracterizada por una recesión sincronizada en las 3 áreas económicas avanzadas. En general, el crecimiento en las economías avanzadas será del 1,1% en 2012. Los países emergentes deberían mantener el crecimiento en el 5,1%, con una caída de 0,6 puntos del PIB frente a 2011. Las economías emergentes de Europa serán las zonas más expuestas a la intensificación de la crisis del euro a través de los canales de crédito tanto comercial como bancario externo.Además, entre los riesgos que hay que vigilar, se encuentra el del claro retorno del riesgo político en los países emergentes.

Las empresas europeas: las víctimas de la nueva crisis sistémica global

El período comprendido entre el segundo semestre de 2009 y el primer semestre de 2011 supuso un breve respiro para la economía mundial. La situación mundial se ha deteriorado desde el verano de 2011 con el empeoramiento de la crisis de la Eurozona. Coface ha observado un claro cambio en el comportamiento de pago de las empresas en la segunda mitad de 2011, con un fuerte aumento de los impagos. En 2011 Coface registró, de forma general, un aumento mundial del 19% en los impagos, con un marcado incremento (28%) en las empresas de la Eurozona.

El deterioro del promedio de la solidez de las empresas muestra que la crisis está tomando una nueva dirección y ha alcanzado un nivel global sistémico, con Italia entrando en recesión. La situación parece diferir del shock de 2008, como resultado de este crítico efecto en masa, y por la creciente interdependencia financiera y la exposición de los bancos a las deudas soberanas europeas, tanto dentro como fuera de la UE.

"Con la falta de una rápida reacción de las instituciones a la crisis, los pronósticos negativos en los mercados financieros han conducido a la desconfianza de los protagonistas de la economía real. Sin embargo, serán las empresas las que sentirán las repercusiones de esta crisis, a pesar de que nunca se han gestionado tan bien como en estos momentos. En 2012, la combinación de un crecimiento significativamente más débil en Europa con las escasas facilidades de crédito, podrían tener un efecto importante sobre el riesgo de crédito de las empresas” subraya François David, Presidente de Coface.

A la luz de la deteriorada situación, Coface ha rebajado su evaluación de Italia y España en un escalón a A4. Italia se ha vuelto vulnerable por la deuda pública masiva y España por los niveles de endeudamiento de su sector privado. Las dos potencias económicas del sur de Europa también sufrirán una contracción de la actividad en el año 2012. Coface ha observado un aumento del 50% en los impagos de las empresas en los dos países desde el inicio de 2011.

Aumento de la vulnerabilidad en las economías emergentes europeas debido a la contracción de la demanda europea

Las economías emergentes de Europa serán las más afectadas por la contracción de la demanda y los movimientos de financiación dentro de la Eurozona. Dada su exposición a la deuda soberana, los bancos de Europa Occidental se verán obligados a reducir el apoyo a sus filiales, lo que afectará a la concesión de facilidades de crédito a las empresas. Los activos mantenidos por los bancos europeos representan el 70% del PIB de Europa del Este. También se estima que una quinta parte del crecimiento en la última década en Europa del Este se pueda atribuir a la dinámica del crédito transfronterizo. Si las líneas de crédito europeas se cortaran, causaría un gran impacto en las economías emergentes europeas, que con frecuencia también tienen un sector privado con deudas masivas en divisas.

El crecimiento de las economías abiertas se reducirá a la mitad desde el 4,1% en 2011 al 2% en 2012. Las evaluaciones A2 de la República Checa y Eslovenia, así como la evaluación de A3 en Eslovaquia se han puesto bajo vigilancia negativa. Hungría se enfrenta a la creciente desconfianza de los inversores y su evaluación ha sido reducida a B. La exposición a los riesgos italianos y la debilidad de la actividad como consecuencia del shock sufrido por la tasa de cambio, han llevado a Coface a rebajar la valoración de Croacia a B.

Los países emergentes, víctimas del regreso de los riesgos políticos

La ola de disturbios políticos en el norte de África y Oriente Medio en 2011 supuso un punto de inflexión en las economías emergentes que anunciaba el retorno de los riesgos políticos. En 2011, Coface advirtió varios impagos como resultado de los riesgos políticos. La ola de cambios de régimen se puede atribuir al inexorable deseo de cambiar las sociedades en los países emergentes. Esto refleja la profunda frustración económica y política soportada por la clase media creciente y los cambios sociales y culturales (acceso a Internet, disminución de la fertilidad, viajes). En las democracias emergentes, como en los países de América Latina, la frustración se expresa mediante los crecientes índices de delincuencia, mientras que los cambios de régimen en los Estados autoritarios tienen lugar cuando las autoridades ya no son capaces de responder a las peticiones cada vez más apremiantes de su población en términos de derechos políticos y acceso al empleo e iniciativa empresarial.

El actual proceso de transformación política en las regiones del Norte de África / Oriente Medio tiene consecuencias sobre algunas evaluaciones de riesgo país. La evaluación de Egipto, que se enfrenta a la presión sobre sus finanzas públicas y cuentas externas, fue degradada a C, debido principalmente a la gran incertidumbre de la situación política en el año 2012. Siria, degradado a D, está experimentando una situación extremadamente tensa en la que las sanciones internacionales tendrán un efecto adverso sobre el crecimiento económico y las finanzas públicas.

Coface ha decidido eliminar la vigilancia positiva en la evaluación D de Nigeria. Su problemático gobierno sigue siendo un factor clave que afecta al impago por parte de las entidades del país.

La Evaluación de Riesgo País de Coface mide el nivel promedio de impago de las empresas en un país en el marco de sus transacciones comerciales. No se refiere a la deuda soberana. Para determinar el riesgo país, Coface combina las perspectivas económicas, financieras y políticas del país, la experiencia de
pagos de Coface y la evaluación del entorno empresarial.

Las evaluaciones tienen una escala de siete niveles: A1, A2, A3, A4, B, C y D.

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