Noticias y Publicaciones
11/04/2018
Publicaciones económicas

Las nuevas rutas comerciales del Mediterráneo

Las nuevas rutas comerciales del Mediterráneo

El retorno del proteccionismo a la escena internacional ha focalizado la atención, una vez más, sobre los acuerdos de libre comercio. En un momento en el que América se blinda, otras regiones del mundo han decidido abrir sus puertas, redefiniendo las alianzas de comercio internacional. Este avance hacia la liberalización podría dar un nuevo dinamismo a un proyecto de cooperación que fuera puesto en marcha casi 30 años atrás, en una de las regiones comerciales más antiguas del mundo. En 1995, los países mediterráneos se embarcaron en un proyecto destinado a crear un espacio económico integrado. Este ambicioso proyecto, conocido como el “Proceso de Barcelona”, debía basarse en un amplio acuerdo de libre comercio, a la imagen del modelo europeo, con el objetivo de permitir la libre circulación de mercancías en la región del Mediterráneo. ¿En qué fase de este proyecto nos encontramos en la actualidad?

El nombre del proyecto ha cambiado varias veces con el paso de los años, “Proceso de Barcelona”, “Asociación Euro-Mediterránea”, “Unión por el Mediterráneo”…  y pese a que los objetivos se establecieron en los años 90, parecen estar muy lejos de su materialización. Mientras que Asia ha superado el desafío con éxito, los países del Mediterráneo comercian relativamente poco entre ellos. De hecho, parecería que el porcentaje de comercio intra-mediterráneo en la región está decreciendo. ¿Cómo se explican estos resultados tan decepcionantes? En primer lugar, aunque el Proceso de Barcelona aspiraba a crear una zona de libre comercio, hasta ahora sólo ha materializado en forma de multitud de acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y algunos países mediterráneos de forma individual. Los acuerdos regionales vinculan a ciertos países de África del Norte, mientras que Turquía ha desarrollado su propia red de cooperación. En resumen, todavía estamos muy lejos de conseguir el modelo de una zona de libre comercio. Por su parte, la liberalización comercial en la región, aunque incompleta, aún no ha conseguido resultados debido a múltiples razones: la expansión comercial se ha visto limitada por las similitudes económicas entre los países que conforman la región, la complejidad del marco institucional, la persistencia de las medidas proteccionistas y las consecuencias de la crisis del 2009 y de la Primavera Árabe.    

No obstante, existen ciertos hechos esperanzadores. La estructura comercial de la región ha evolucionado desde la década del 2000. Las economías del Sur y Este de la región se están especializando en los sectores de mayor valor añadido con el fin de desplazarse al mercado de alta gama. Las exportaciones de bienes relacionados con las TIC han aumentado (Túnez, Marruecos), mientras que la industria automotriz es un ejemplo del auge de las cadenas de valor integradas en la región. En este contexto de alta gama, los bienes de menor valor añadido, como los productos del sector textil y confección, se ven menos favorecidos por el comercio regional. Otra tendencia positiva es la aparición en la región de nuevos proveedores de materias primas (energía, químicos y contrucción). Este es el caso concreto de Grecia, Chipre, Malta y Egipto. 

 

Descarga esta publicación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descargar esta publicación : Las nuevas rutas comerciales del Mediterráneo (324,71 kB)

Contacto


Para más información:

Carolina CARRETERO
Tel. : (+34) 91 702 75 19
Mail : caroline.carretero@coface.com
 
Marta ESCOBAR
Tel. : (+34) 91 702 75 22
Mail : marta.escobar@coface.com

Parte superior
  • Spanish