En 2025 debería desaparecer la reticencia de los consumidores, a pesar del fuerte crecimiento
La economía danesa se encamina hacia un crecimiento constante en 2025, respaldada por el robusto sector farmacéutico, que sigue impulsando las exportaciones y protegiendo a la economía de muchas de las debilidades globales más generales. Aunque el consumo de los hogares se mantuvo moderado en 2024, se espera que un entorno económico más favorable impulse la recuperación. El aumento de los salarios reales, respaldado por un sólido crecimiento de los salarios nominales y una inflación en moderación, impulsará la renta disponible, mientras que los mayores niveles de empleo y el aumento de los precios de la vivienda reforzarán la confianza de los consumidores a través del efecto riqueza.
La política monetaria también desempeñará un papel clave, ya que el Nationalbanken, el banco central danés, tiene previsto seguir los pasos del BCE en la bajada de los tipos de interés, lo que hará que el endeudamiento resulte más atractivo tanto para los hogares como para las empresas. Esto, junto con un repunte del gasto público, proporcionará un apoyo adicional a la demanda interna, lo que contribuirá a sostener la actividad económica. En general, gracias a un sector exterior sólido y a la mejora de las condiciones internas, se espera que la economía danesa se mantenga resistente en 2025.
Se prevé que las insolvencias empresariales se mantengan relativamente estables en 2025, tras un periodo de relajación en los dos últimos años, que siguió a un repunte. Si bien la mejora de la demanda interna y la bajada de los tipos de interés proporcionan apoyo al sector privado, el panorama sigue siendo complicado debido a los precios aún elevados del gas y la electricidad y a un entorno de exportación frágil, lastrado por las tensiones geopolíticas y los aranceles.
Saldos positivos a pesar del aumento del gasto público
Las perspectivas para 2025 reflejan una política fiscal que sigue siendo sólida; sin embargo, se prevé que el aumento del gasto público, incluido el incremento de los gastos de defensa, provoque un estrechamiento del saldo público, aunque este debería mantenerse positivo, ya que se espera que los ingresos fiscales aumenten debido al incremento de los salarios y a la solidez del sector empresarial. A pesar de ello, se prevé que el nivel de deuda pública de Dinamarca se mantenga bajo según los estándares internacionales, lo que refuerza la sólida sostenibilidad de la deuda del país.
Se prevé que la balanza por cuenta corriente de Dinamarca en 2025 se mantenga positiva, respaldada por unas sólidas exportaciones de bienes y servicios. Sin embargo, tras un año 2024 especialmente sólido, es probable que el superávit se reduzca ligeramente debido a un entorno de demanda exterior más moderado y a las continuas incertidumbres a nivel mundial. Si bien las grandes empresas nacionales siguen contribuyendo a las fluctuaciones periódicas, el sector exportador danés, estructuralmente competitivo (farmacéutico, alimentario, energético, etc.), garantiza que la balanza por cuenta corriente se mantenga, en general, en una posición sólida.
Las tensiones globales están afectando a Dinamarca
El panorama político en Dinamarca se mantiene relativamente estable bajo el gobierno de centro, compuesto por los socialdemócratas de centroizquierda de la primera ministra Mette Frederiksen, el Partido Liberal de centroderecha y los Moderados de centro, debiendo celebrarse las próximas elecciones antes de octubre de 2026. A pesar de los desacuerdos internos sobre las políticas de pensiones y económicas, parece poco probable que se convoquen elecciones anticipadas, dada la actual impopularidad del Gobierno (que se sitúa en torno al 35 % en las encuestas). Las elecciones municipales y regionales de noviembre de 2025 serán un buen indicador de la popularidad del actual Gobierno, sobre todo ahora que la sanidad y el clima vuelven a ser los temas más importantes, seguidos de la defensa.
El renovado interés de Donald Trump por Groenlandia ha avivado los debates en Dinamarca sobre el futuro del Reino de Dinamarca (Dinamarca, las Islas Feroe y Groenlandia), especialmente de cara a las elecciones groenlandesas de 2025. El aumento del gasto público, especialmente en defensa (con el objetivo de alcanzar el 3 % del PIB para 2033, frente al 2 % aproximadamente en 2024, con 15 000 millones de coronas danesas, unos 2 000 millones de euros, destinados específicamente a la defensa de Groenlandia), está dando lugar a un mayor debate sobre cómo financiar este aumento, lo que se traduce tanto en la reforma de algunos aspectos del sector público como en un posible incremento de los impuestos.

Alemania
Suecia
Estados Unidos
Holanda
Noruega
China