Sierra Leona

África

PIB per Capita ($)
$754.3
Población (en 2021)
8,5 millones

Evaluación

Riesgo País
D
Clima empresarial
D
Antes
D
Antes
D
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Resumen

Fuerzas

  • Amplios recursos minerales: mineral de hierro (el 70 % de las exportaciones), titanio, bauxita, tantalita, diamantes y oro
  • Agricultura de exportación: cacao, café y aceite de palma
  • Apoyo financiero de instituciones internacionales y socios bilaterales
  • Importante actividad portuaria con perspectivas de crecimiento
  • Miembro de la Unión del Río Mano, integrada por Costa de Marfil, Guinea, Liberia y Sierra Leona
  • Potencial turístico

Debilidades

  • Fuerte dependencia de los precios de los minerales exportados y de su principal mercado, China, así como de las importaciones de alimentos y combustible
  • Bajos ingresos públicos (11 % del PIB en 2025, sin contar la ayuda), dificultades para recaudar impuestos
  • Escasas reservas de divisas
  • Infraestructuras inadecuadas, un sistema sanitario deficiente y un desajuste entre la oferta y la demanda de competencias
  • Vulnerabilidad a las condiciones meteorológicas, con un amplio sector agrícola de subsistencia (más de dos tercios de la población depende de él para su sustento)
  • Inestabilidad política, control gubernamental sobre las instituciones y el proceso electoral, sesgo étnico en el electorado de los dos principales partidos
  • Corrupción, protección insuficiente de los derechos de propiedad e inestabilidad política, así como dificultades para el acceso al crédito por parte de las pequeñas y medianas empresas
  • Pobreza (26 %) e inseguridad alimentaria (80 %), con el riesgo de una nueva epidemia de ébola

Intercambios comerciales

Exportaciónde mercancías en % del total

China
53%
Europa
20%
Corea del Sur
5%
Somalia, Somali Republic
4%
Kazajistán
2%

Importación de mercancías en % del total

China 27 %
27%
India 14 %
14%
Europa 12 %
12%
Macedonia del Norte 7 %
7%
Turquía 6 %
6%

Perspectiva

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Las exportaciones e inversiones mineras impulsarán la actividad económica en 2026

En 2026, se prevé que el crecimiento se acelere gracias a los ingresos procedentes de las exportaciones mineras, impulsados por la renegociación de los contratos de concesión, la creación de empresas conjuntas y la centralización de la gestión de los recursos en un fondo soberano denominado «Fondo de la Riqueza Mineral». Las exportaciones se valorarán mejor gracias al mecanismo «Safe Harbour», que establece un precio mínimo e impide las prácticas de fijación de precios que permiten a las multinacionales trasladar sus beneficios a paraísos fiscales. La producción de diamantes en la mina de Tongo (en el este) aumentará gradualmente, compensando en parte el cierre indefinido de la mina de Koidu en mayo de 2025, tras un conflicto entre la filial local de la empresa israelí BSGR y sus empleados por las condiciones laborales. También se prevé que las exportaciones de hierro se aceleren en 2026, gracias a la ampliación de la capacidad de las minas de Marampa y Tonkolili (en el oeste y el centro del país, respectivamente) y a la puesta en marcha de la planta de procesamiento de magnetita adscrita a esta última. El desarrollo de la industria de transformación del hierro aumentará el valor de las exportaciones y reducirá la dependencia del sector de la construcción respecto a las importaciones. Por último, el proyecto aurífero de Baomahun, financiado por Afreximbank y Africa Finance Corporation, podría incrementar las exportaciones de oro ya en 2026.

La inversión también debería impulsar el crecimiento, especialmente en infraestructuras y minería, con, por ejemplo, la construcción del puente entre Lungi y Freetown —que se retrasó durante mucho tiempo por falta de financiación y que finalmente ha asumido el grupo estadounidense Acrow—, la modernización de las carreteras y la ampliación de la capacidad portuaria y de las redes de agua y electricidad. Estos proyectos están financiados principalmente por socios multilaterales como el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Mundial, la Unión Europea y la Millennium Challenge Corporation (MCC). También se realizarán inversiones en el sector energético: está prevista la construcción de una central solar de 50 MW cerca de Freetown, con el apoyo de bancos de desarrollo franceses y británicos y del fondo danés Frontier Energy. Está previsto que entre en funcionamiento en 2026. Al mismo tiempo, la Unión Europea está financiando la instalación de una serie de pequeñas centrales solares comunitarias, que suman un total de 5,2 MW. Sin embargo, estas iniciativas siguen teniendo una escala mucho menor que el proyecto hidroeléctrico de Bumbuna 2 (153 MW), cuya puesta en servicio, prevista inicialmente para 2026, se retrasará debido a un conflicto entre la empresa británica responsable de su construcción, Joule Africa, y el Gobierno de Sierra Leona.

El desarrollo de las infraestructuras, incluidas las mejoras en la cobertura eléctrica, impulsará el crecimiento, sobre todo al facilitar el tránsito de las exportaciones y el comercio interior, pero también al fomentar la actividad local. Además, la inflación moderada, propiciada por el desarrollo de la actividad agrícola (gracias a las subvenciones y las inversiones, aunque sujeta a riesgos climáticos), la política monetaria restrictiva y la bajada de los precios del combustible y el arroz importados, debería dar lugar a un aumento del consumo privado.

Ardua búsqueda de la consolidación fiscal

La reducción significativa del déficit público prevista para principios de 2025 en virtud del acuerdo con el FMI se ha visto obstaculizada por la dificultad para recaudar los ingresos por IVA previstos, debido al incumplimiento de la legislación fiscal. El Gobierno tomó nota de ello y modificó el presupuesto en julio de 2025, reduciendo el gasto en inversión en dos puntos porcentuales del PIB y reduciendo así efectivamente el déficit, aunque en menor medida de lo esperado. Se prevé que la consolidación de las finanzas públicas continúe en 2026, aunque estas siguen lastradas por los pagos de intereses de la deuda (el 42 % de los ingresos en 2025), que son principalmente de origen nacional; sin ellos, presentarían un ligero superávit. Además del aumento de los ingresos procedentes de las exportaciones mineras, se prevé que los ingresos crezcan gracias al incremento del tipo del impuesto de sociedades, al aumento de los impuestos especiales sobre los combustibles y de los impuestos de circulación, a la eliminación de las exenciones del IVA sobre los productos de «alta gama» y a la lucha contra la evasión fiscal de las multinacionales. Se seguirán realizando esfuerzos para mejorar la eficiencia de la administración tributaria. El gasto aumentará más lentamente que los ingresos: el incremento del gasto de funcionamiento se destinará a los salarios de los funcionarios (un aumento del 20 % a partir de septiembre de 2026), con un aumento del número de funcionarios en los sectores de la sanidad y la educación; la inversión se centrará en la agricultura y las infraestructuras; el gasto social se destinará principalmente a los hogares más pobres y se centrará en las ayudas, la construcción de infraestructuras en las comunidades desfavorecidas y la política de empleo.

Se prevé que la ratio deuda/PIB siga disminuyendo lentamente, aunque se mantenga en niveles elevados. La parte interna de la deuda —el 42 % del total, incluido un 2 % en mora— se compone en tres cuartas partes de letras del Tesoro, con vencimientos inferiores a un año y tipos de interés reales del 30 %, y en una cuarta parte de bonos del Tesoro con vencimientos más largos. La deuda denominada en divisas está en manos de acreedores multilaterales (el 46 % de la deuda total) y bilaterales (el 7 %) —en particular, el Fondo Soberano de Kuwait, Corea del Sur y China— en condiciones concesionales. El resto (el 5 %) corresponde a créditos comerciales. El riesgo de sobreendeudamiento sigue siendo elevado.

En 2026, se prevé que el déficit por cuenta corriente siga reduciéndose gracias a un crecimiento más rápido de las exportaciones de materias primas —tanto en precio como en volumen— que el de las importaciones relacionadas con proyectos de inversión. Este déficit se financiará con el superávit de las cuentas financiera y de capital, impulsado por la inversión extranjera directa (procedente de China, EE. UU., Alemania, y Bélgica) y, sobre todo, por los préstamos y subvenciones para proyectos de socios multilaterales (UE, Banco Mundial, Banco Africano de Desarrollo, MCC), así como por el programa de Facilidad de Crédito Ampliada del FMI, que se prolongará hasta finales de enero de 2028. Se prevé que las reservas de divisas mejoren ligeramente, pero se mantendrán justo por encima del equivalente a un mes de importaciones.

Un Estado relativamente estable y democrático para la región

El país ha gozado de una relativa estabilidad desde el fin de la guerra civil en 2002. A nivel nacional, el país es una república unicameral y multipartidista, en la que el presidente es a la vez jefe de Estado y jefe de Gobierno, y comparte el poder legislativo con la Cámara de Representantes. A nivel local, se trata de un sistema feudal hereditario basado en clanes. El presidente Julius Maada Bio, que ocupa el cargo desde 2018, fue reelegido en 2023, al mismo tiempo que su partido —el Partido Popular de Sierra Leona, un partido socialdemócrata apoyado principalmente por el grupo étnico mende— obtuvo una cómoda mayoría (81 escaños de un total de 135) en las elecciones legislativas. Los resultados fueron impugnados por los observadores internacionales y la oposición, y el Congreso de Todo el Pueblo (socialista, apoyado principalmente por el grupo étnico temne) boicoteó las sesiones parlamentarias y se negó a prestar juramento hasta octubre de 2023, antes de que los partidos llegaran finalmente a un acuerdo en julio de 2024 sobre las reformas institucionales que debían llevarse a cabo.

A nivel internacional, China sigue siendo el principal socio comercial y el mayor proveedor de inversión extranjera directa, sobre todo en el sector minero, a través del grupo Leone Rock Metal, propietario de la mina de hierro de Tonkolili. En el marco de la asociación estratégica firmada en 2016, China proporciona asistencia médica —como ya hizo, por ejemplo, durante las epidemias de ébola y de COVID-19— y colabora con el país en la construcción de infraestructuras. Estados Unidos está intentando contrarrestar esta influencia. A pesar de la desaparición de USAID, Estados Unidos sigue siendo un socio financiero importante a través de la financiación del puente de Freetown. También proporciona subvenciones para la construcción de centrales solares y la electrificación —en particular, a través de 480 millones de dólares en ayuda de la MCC—, cuyos pagos dependen de los avances institucionales.

Sierra Leona es miembro de varias organizaciones regionales, entre ellas la CEDEAO, que promueve la cooperación y la integración económicas, la construcción de infraestructuras compartidas de transporte y telecomunicaciones, así como el mantenimiento de la paz. Desde el fin de la guerra civil en 2002, el país ha mantenido buenas relaciones con sus vecinos más cercanos, Guinea y Liberia, e intercambia regularmente opiniones sobre la gestión de los ríos y lagos transfronterizos, así como sobre la seguridad y la estabilidad. Estas conversaciones tienen lugar en el marco de la Unión del Río Mano, en cuyas deliberaciones también participa Costa de Marfil.

Última actualización: diciembre de 2025