Los ciberdelitos crecen en volumen y sofisticación, destacando el hackeo, la usurpación de identidad y la ‘estafa del nazareno’ como principales amenazas para las empresas. Coface, la aseguradora de crédito líder mundial, reúne en Ciudad Real a expertos y fuerzas de seguridad para analizar el fraude empresarial y los retos del mercado, poniendo el foco en la prevención, la gestión del riesgo y el papel del dato en la toma de decisiones
Conforme la digitalización avanza, los fraudes hacia las empresas han ido creciendo y evolucionando, poniendo en riesgo su seguridad informática, sus recursos financieros y su reputación. De hecho, a nivel nacional, las estafas informáticas crecieron en 2025 un 4,3% interanual y el resto ciberdelitos un 13,1%, tal y como indica el Ministerio del Interior. En Castilla-La Mancha, los datos son, incluso, más preocupantes, con un aumento del 12% y 13,4%, respectivamente, en la comunidad, y del 22,6% y 65,5% en el municipio de Ciudad Real. Así, la usurpación de identidad, el hackeo de los sistemas informáticos, la estafa del nazareno o el ramsonware se han convertido en algunos de los principales desafíos a los que se están viendo expuestas las compañías.
Frente a estas amenazas, es clave que las entidades se protejan proactivamente, sepan identificar las señales de riesgo y conozcan cómo el uso inteligente del dato contribuye a mejorar la prevención, tal y como se ha puesto de manifiesto en un encuentro celebrado hoy en Ciudad Real, sobre los principales fraudes que amenazan a las empresas de la región, los riesgos y oportunidades actuales del mercado, y cómo actuar para protegerse y fortalecer la toma de decisiones comerciales.
Este evento ha sido organizado por Isabel Pastor Collado, de la mano de Coface, líder mundial en gestión integral del riesgo de crédito comercial, y con la colaboración de la Federación Empresarial de Ciudad Real (FECIR - CEOE, CEPYME). Durante el mismo, los expertos, junto al equipo de Delitos Económicos y Tecnológicos de la Guardia Civil, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional, han analizado algunas de las principales medidas que las empresas, tanto de Ciudad Real y Castilla-La Mancha como de toda España, pueden llevar a cabo para protegerse en un entornode incertidumbre como el actual.
Principales fraudes empresariales: hackeo, usurpación de identidad y ‘estafa del nazareno’
En la jornada, los expertos han alertado de que los ciberdelitos no solo han aumentado en volumen, sino también en sofisticación. Entre los fraudes más habituales destacan: el hackeo informático, mediante el cual se intervienen comunicaciones para desviar pagos a cuentas fraudulentas; la usurpación de identidad, especialmente a través de correos electrónicos que simulan ser clientes o proveedores habituales, y la ‘estafa del nazareno’. Este último, considerado uno de los fraudes comerciales más comunes en España, se produce cuando una empresa realiza numerosos pedidos en un corto periodo de tiempo, generalmente a distintos proveedores, con el objetivo de acumular mercancía y desaparecer sin hacer frente a los pagos.
Asimismo, se ha incidido en que muchos de estos fraudes tienen su origen en errores humanos, como la falta de verificación en cambios de cuentas bancarias o la apertura de enlaces maliciosos, lo que pone de relieve la importancia de la concienciación de los equipos.
5 medidas para luchar contra el fraude empresarial
Para hacer frente a este escenario, los especialistas han subrayado la necesidad de implantar controles internos y fomentar una cultura de seguridad en las organizaciones: limitar el acceso a información sensible, establecer contraseñas robustas, realizar copias de seguridad periódicas y definir procesos de trabajo que minimicen los riesgos.
Además, es fundamental reforzar la seguridad tecnológica mediante herramientas de detección de malware y sistemas actualizados, así como realizar auditorías externas que permitan identificar vulnerabilidades y mejorar los protocolos existentes.
En el ámbito de la comunicación, se ha insistido en la importancia de establecer procedimientos claros con clientes y proveedores, definiendo canales oficiales (si se va a hablar por teléfono, mail, WhatsApp, etc) y verificando cualquier cambio relevante para evitar posibles fraudes. De esta forma, se podrá controlar esa comunicación y que todo lo que se salga de ese tipo de gestiones se pueda canalizar, evitando un posible fraude disfrazado de correo electrónico o mensaje.
Por último, los expertos han destacado que el análisis del dato se ha convertido en un elemento estratégico para las empresas. En este sentido, Daniel Alcojor, Business Developer Manager de Coface, ha señalado que “el dato permite a las empresas pasar de una gestión reactiva a una gestión predictiva del riesgo, anticipándose a posibles amenazas y limitando la posibilidad de fraudes”. Del mismo modo, contar con información fiable y actualizada “ayuda tanto a proteger el negocio, como a identificar oportunidades comerciales y crecer de forma más segura”, ha añadido. El uso inteligente del dato no solo supone mejoras en la gestión del fraude, sino que también optimiza la estrategia empresarial, identifica oportunidades de crecimiento y aumenta la competitividad en un entorno cada vez más complejo y globalizado.
La importancia de la gestión de riesgo en un entorno global incierto
El análisis del entorno económico ha puesto de relieve un escenario global de crecimiento moderado pero incierto, marcado por tensiones geopolíticas, aumento de insolvencias empresariales y desaceleración en algunas regiones. Según el último informe de Coface, se prevé que la economía mundial crecerá en torno al 2,6 % en 2026.
En palabras de Mikel Aguirre, Head of Political and Single Risk de Coface, “actualmente nos encontramos en un momento de riesgos -geopolíticos, financieros, macroeconómicos y sociales y políticos-, que ya se están materializando y generando impacto en las empresas. A esto se suma que la inflación creciente, los altos tipos de interés, el aumento de las exportaciones chinas y las insolvencias empresariales están desestabilizando la economía europea y generando un panorama incierto”. Además, ha puntualizado que “aunque España mantiene una posición sólida, liderando el crecimiento del PIB en la Eurozona y con cifras récord de empleo, el contexto global obliga a las compañías ciudadrealeñas y manchegas a ser más prudentes y a diversificar riesgos en sus operaciones internacionales”.
En este sentido, los expertos han señalado que operar en mercados con mayor incertidumbre incrementa la probabilidad de enfrentarse a impagos, fraudes comerciales o situaciones de inseguridad jurídica, por lo que contar con información actualizada y herramientas de gestión del riesgo comercial resulta fundamental para minimizar estas inseguridades.
