Mozambique

África

PIB per Capita ($)
$618.3
Población (en 2021)
33,9 millones

Evaluación

Riesgo País
D
Clima empresarial
D
Antes
D
Antes
D
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Resumen

Fuerzas

  • Ubicación geográfica favorable: extenso litoral, proximidad al mercado sudafricano
  • Recursos minerales y agrícolas, y un gran potencial hidroeléctrico
  • Grandes reservas de gas natural e inversiones masivas en megaproyectos de gas natural licuado (GNL)
  • Tipo de cambio estable (anclaje de facto al dólar estadounidense)

Debilidades

  • Escasa diversificación, dependencia de los precios de las materias primas (aluminio, carbón, gas, titanio) y de la agricultura (que representa el 70 % del empleo, pero solo el 14 % del PIB debido a su baja productividad)
  • Vulnerabilidad ante los riesgos climáticos (ciclones, sequías, inundaciones)
  • Entorno de seguridad inestable y terrorismo en el norte del país, donde se concentran los yacimientos de gas
  • Necesidades humanitarias críticas, especialmente en el norte; inseguridad alimentaria y problemas de salud (VIH)
  • Falta de infraestructuras: transporte (infraestructuras portuarias y conexiones terrestres norte-sur), educación, sanidad, energía y agua
  • Acceso restringido al crédito y elevada tasa de préstamos morosos, lo que no favorece el desarrollo del sector privado.
  • Predominio del sector informal y persistencia de actividades mineras ilegales

Intercambios comerciales

Exportaciónde mercancías en % del total

Singapur
44%
China
15%
India
11%
Europa
7%
Sudáfrica
6%

Importación de mercancías en % del total

Sudáfrica 25 %
25%
China 16 %
16%
Emiratos Árabes Unidos 9 %
9%
Europa 9 %
9%
India 6 %
6%

Perspectiva

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Una recuperación lenta impulsada por la inversión, tras una contracción provocada por la inestabilidad política

La actividad se está recuperando gradualmente tras una fuerte contracción en el cuarto trimestre de 2024, provocada por la inestabilidad política y social, y un comienzo de 2025 con resultados dispares. Se espera que la contribución del sector extractivo (el 15 % del PIB en 2024) vuelva a repuntar, impulsada por varios anuncios que presagian importantes inversiones. A principios de abril de 2025, el Gobierno aprobó el plan de desarrollo de ENI para el proyecto Coral Norte FLNG, destinado a construir una segunda plataforma flotante, réplica de la primera (Coral South). A corto plazo, el crecimiento de los ingresos por GNL seguirá viéndose limitado por el hecho de que el proyecto Coral South haya alcanzado su capacidad máxima de producción. La reanudación del proyecto Mozambique LNG (Zona 1) de TotalEnergies también impulsará la inversión. A finales de marzo, el Banco EXIM de EE. UU. desbloqueó 4.7 mil millones de dólares en préstamos congelados, lo que facilitará la recuperación prevista para mediados de 2025. La empresa ha solicitado el levantamiento de la cláusula de fuerza mayor, en vigor desde los atentados yihadistas de 2021. Además, se prevé que aumente la producción minera (grafito, rubíes, piedra caliza y carbón mineral). En concreto, se espera que la producción de grafito se recupere tras los bajos niveles de 2024, consecuencia de la suspensión de las operaciones en dos importantes minas. Se prevé que la mina de Balama reanude la producción a finales de junio, tras su cierre en julio de 2024, debido inicialmente a un mercado desfavorable y, posteriormente, agravado por un bloqueo de las instalaciones por parte de las comunidades locales. Por su parte, la empresa china DH Mining Development Limited ha invertido 30 millones de dólares en la extracción de grafito en la mina de Muichi, cuyas operaciones estaban previstas que comenzaran el 5 de mayo. No obstante, los ingresos generados seguirán viéndose afectados por un entorno persistente de sobreproducción china y de presión a la baja sobre los precios.

El crecimiento del sector no minero también debería contribuir positivamente. El sector agrícola (14 % del PIB) se beneficiará de una expansión de la superficie cultivable (+6 %), de la inversión en nuevas zonas de agricultura comercial y de un aumento del número de familias con acceso a medios de producción, según los anuncios del presidente. Los efectos climáticos seguirán representando un riesgo significativo a la baja, pero la previsión de un fenómeno ENOS neutro para 2025 resulta favorable. Se espera que el suministro eléctrico mejore con la puesta en marcha de la central térmica de Temane en 2026 y la mejora de las reservas hidroeléctricas de la central de Cahora Bassa (80 % de la producción nacional). También se prevén importantes inversiones en la capacidad portuaria, en particular 165 millones de dólares estadounidenses para la ampliación de la terminal de contenedores del puerto de Maputo, a cargo del grupo emiratí DP World.

A pesar de las interrupciones en la cadena de suministro y del aumento de los precios de los alimentos debido a las protestas, la inflación se mantuvo moderada. El Banco de Mozambique pudo continuar con su política de flexibilización monetaria, iniciada en enero de 2024, y volvió a reducir su tipo de interés de referencia en marzo de 2025 hasta el 11,75 %. El mantenimiento de esta tendencia a la baja, junto con la reducción de los requisitos de reservas sobre los depósitos en moneda local a finales de enero, debería estimular la oferta de crédito y la inversión productiva, aunque la inseguridad en la provincia de Cabo Delgado sigue siendo un obstáculo.

Debilitamiento de la sostenibilidad de la deuda pública

En 2024, la recesión económica del último trimestre provocó un importante desvío presupuestario, lo que dio lugar a un déficit estimado del 3 % del PIB y, en consecuencia, a ciertos recortes en el gasto. Tras un retraso relacionado con el cambio de gobierno, el presupuesto de 2025 se aprobó a principios de mayo. Un entorno interno más estable debería permitir que los ingresos se normalicen hasta alcanzar una cifra estimada de 5.3 mil millones de dólares estadounidenses. Mediante la ampliación de la base del IVA, la reforma del impuesto sobre la renta de las personas físicas y la digitalización de la recaudación fiscal, el Gobierno pretende alcanzar unos ingresos fiscales equivalentes al 25 % del PIB (actualmente del 21 %). Los impuestos sobre la minería y la producción petrolera, estimados en 102 millones de euros, proporcionarán un impulso adicional, destinándose un 10 % a apoyar a las comunidades locales y al desarrollo económico provincial. La reducción del gasto (-5,3 % en comparación con 2024) es una muestra del compromiso con la consolidación fiscal. Sin embargo, el presupuesto seguirá viéndose limitado por la masa salarial del sector público (13,3 % del PIB) y los pagos de intereses de la deuda (4,1 %), que seguirán restando margen al gasto necesario en infraestructuras y programas sociales. No obstante, se adoptarán políticas de estímulo económico, en particular para apoyar a las empresas afectadas por los ciclones y las tensiones postelectorales. El déficit presupuestario se financiará mediante subvenciones y préstamos externos, en particular del Banco Mundial y de China, así como a través de emisiones de bonos nacionales. Además, a mediados de abril de 2025, las autoridades mozambiqueñas y el FMI acordaron poner fin anticipadamente al Servicio de Crédito Ampliado firmado en 2022, y han iniciado conversaciones para establecer un nuevo acuerdo.

La deuda pública interna ha aumentado considerablemente en los últimos años, hasta alcanzar el 39 % de la deuda total, como consecuencia de la retirada de los mercados financieros internacionales a raíz del escándalo de la deuda oculta conocido como «bonos Tuna». Sin embargo, casi la mitad de la deuda deberá refinanciarse en el plazo de un año. En marzo de 2025, el Gobierno se vio obligado a canjear 54 millones de dólares estadounidenses en bonos que vencían por nuevos bonos a cinco años con un tipo de interés más bajo, una operación similar a un primer canje de deuda realizado en 2024. Se prevén nuevas conversiones para mayo y septiembre de 2025, así como en 2026. Sin embargo, las agencias de calificación han interpretado estas reestructuraciones como un indicio de «incumplimiento técnico», lo que pone de manifiesto la limitada capacidad del país para gestionar sus vencimientos. Además, la elevada proporción de deuda pública en los activos bancarios (40 %) seguirá restringiendo el crédito al sector privado. El FMI y el Banco Mundial consideran que el riesgo de deuda externa y global es elevado. No obstante, se prevé que el ratio de deuda externa (61 %) siga disminuyendo. Los reembolsos seguirán siendo moderados, aunque en 2023 el país comenzó a pagar un interés más elevado por su eurobono con vencimiento en 2031. La balanza por cuenta corriente seguirá registrando un fuerte déficit en 2025, como consecuencia del deterioro de los saldos de la balanza de bienes y servicios debido al aumento de las importaciones de equipos y servicios relacionados con la minería. Un ligero aumento de las exportaciones contribuirá a mitigar el impacto. No obstante, los ingresos seguirán siendo vulnerables a las fluctuaciones de la demanda de los principales socios comerciales (India, China y Sudáfrica) en un contexto de repercusiones económicas derivadas de los aranceles estadounidenses. El déficit de la renta primaria, afectado por la repatriación de los beneficios de las empresas extranjeras, se verá parcialmente compensado por las remesas de los expatriados. Las importaciones relacionadas con los proyectos de GNL se cubrirán íntegramente con inversiones a través de la cuenta financiera, lo que limitará su impacto en las reservas internacionales, que el Gobierno prevé que alcancen para cubrir 4,7 meses en 2025.

Tras unas elecciones controvertidas, los disturbios podrían allanar el camino para las reformas

Las elecciones generales celebradas el 9 de octubre de 2024 se saldaron con la victoria de Daniel Chapo, candidato del Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo), que lleva en el poder desde la independencia, con un 65 % de los votos. El partido también obtuvo la mayoría parlamentaria y todos los cargos de gobernador provincial. Sin embargo, entre las elecciones y la toma de posesión de Chapo el 15 de enero de 2025, el país se vio sacudido por protestas populares generalizadas. Las protestas fueron impulsadas por el candidato de la oposición, Venancio Mondlane, del Partido Optimista para el Desarrollo de Mozambique (Podemos), quien denunció un fraude electoral masivo. La movilización se extendió también a una contestación más amplia contra el Frelimo y el sistema político y económico, en particular contra los elevados niveles de desigualdad de ingresos. Se registraron más de 300 muertos y 3.000 heridos entre la población civil. Los disturbios remitieron tras la intervención de las fuerzas de seguridad, pero han persistido focos de insurrección en todo el país. A principios de abril de 2025, el Parlamento aprobó un proyecto de ley destinado a establecer un diálogo nacional inclusivo y promover la reconciliación política. El proyecto de ley, fruto de un acuerdo alcanzado el 5 de marzo entre Chapo y los líderes de los tres partidos de la oposición —sin Mondlane, que había roto sus vínculos con Podemos—, prevé una reforma constitucional, una limitación de los poderes presidenciales, una reforma de la administración pública, la despolitización de las instituciones y una mayor descentralización.

La situación de seguridad en la provincia septentrional de Cabo Delgado seguirá siendo inestable. Desde 2017, la región ha sido escenario de una insurgencia yihadista liderada por un grupo afiliado al Estado Islámico. El nuevo Gobierno dará prioridad a la lucha contra el terrorismo, con el apoyo de tropas ruandesas, pero sin las fuerzas de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), que se retiraron en julio de 2024, aunque se espera que algunas tropas sudafricanas sigan desplegadas. La mejora de las condiciones de seguridad se verá obstaculizada por la falta de coordinación entre las distintas fuerzas y por sus capacidades limitadas. Además, garantizar la seguridad del emplazamiento del proyecto de GNL de la Zona 1 seguirá siendo la prioridad, especialmente si se reanudan las obras de construcción en 2025.

La postura proteccionista del Gobierno de EE. UU., el mayor donante del país en 2024, penaliza a Mozambique en 2025. En concreto, la suspensión de los programas de ayuda financiados por la Agencia de EE. UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), estimados en cerca de 600 millones de dólares, debilitará los sectores de la salud y la educación. Mientras tanto, las fuerzas armadas de Mozambique y Ruanda seguirán beneficiándose del apoyo de la Unión Europea, que ha prorrogado la duración de su misión de asistencia (anteriormente una misión de asesoramiento) hasta el 30 de junio de 2026. El pasado mes de noviembre, la UE confirmó la concesión de 20 millones de euros adicionales en ayuda para respaldar la intervención militar ruandesa en Cabo Delgado. A nivel regional, la integración del país se está consolidando con la firma, en mayo, de acuerdos para desarrollar un corredor energético con Zambia y mejorar la cooperación con Zimbabue en materia de producción, suministro y transporte de electricidad.

Última actualización: mayo de 2025