El Salvador

América del Sur

PIB per Capita ($)
$5,344.3
Población (en 2021)
6,4 millones

Evaluación

Riesgo País
D
Clima empresarial
B
Antes
D
Antes
B
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Resumen

Fuerzas

  • Potencial para la agricultura y el turismo
  • Acuerdo con el FMI que coincide con el regreso a los mercados financieros internacionales
  • Miembro del Tratado de Libre Comercio de América Central (CAFTA-DR); tratados de libre comercio con la UE, Honduras, Panamá, México, Colombia, Chile, Guatemala y Corea del Sur
  • Miembro de la Unión Aduanera del Triángulo del Norte junto con Guatemala y Honduras
  • Gran popularidad del presidente Bukele gracias al éxito de su política de lucha contra la delincuencia, lo que ha facilitado la toma de decisiones

Debilidades

  • Vulnerabilidad a los fenómenos meteorológicos (elevada exposición del sector agrícola a ciclones e inundaciones) y a los fenómenos sísmicos
  • Infraestructura pública insuficiente
  • Dependencia de EE. UU. (inversiones, comercio, turismo y remesas de los expatriados)
  • Falta de mano de obra cualificada como consecuencia de los elevados niveles de emigración en el pasado
  • Tendencia autoritaria y concentración de poder en la presidencia
  • Corrupción y favoritismo
  • Bajo nivel de inversión (IED = aproximadamente el 2 % del PIB)
  • Altos niveles de desigualdad y pobreza (el 27 % de la población vive en situación de pobreza extrema)
  • Ausencia de una política monetaria independiente (dolarización en 2001)
  • Fragilidad de las finanzas públicas

Intercambios comerciales

Exportaciónde mercancías en % del total

Estados Unidos
34%
Guatemala
20%
Honduras
16%
Nicaragua
9%
Costa Rica
5%

Importación de mercancías en % del total

Estados Unidos 28 %
28%
China 17 %
17%
Guatemala 10 %
10%
México 8 %
8%
Europa 6 %
6%

Perspectiva

This section is a valuable tool for corporate financial officers and credit managers. It provides information on the payment and debt collection practices in use in the country.

El crecimiento depende principalmente de la actividad de EE. UU.

En 2024, a pesar del repunte del turismo (8 % del PIB) provocado por la mejora de la seguridad, el crecimiento de El Salvador se ralentizó debido a las graves inundaciones que afectaron a la agricultura, la construcción y la inversión. La actividad también se vio afectada por la desaceleración de EE. UU., una tendencia que se prevé que persista en 2025. La mayor debilidad de la economía estadounidense lastrará las exportaciones. Además, cabe destacar que, a pesar de que la inflación se ha moderado gracias al endurecimiento fiscal y a la dolarización, el consumo de los hogares podría verse limitado por la desaceleración observada en el crecimiento de las remesas (el 24 % del PIB en 2023) procedentes de expatriados residentes en EE. UU. (2,5 millones de personas, de las cuales 0,75 millones son ilegales), que representaban el 93 % del total de expatriados en 2023. Es probable que estas remesas se vean mermadas no solo como consecuencia de la desaceleración económica, sino también por la política migratoria más estricta de la Administración Trump. El ajuste fiscal acordado con el FMI como parte del nuevo programa también lastrará el consumo.

El turismo, que alcanzó un nivel récord en 2024 (3,9 millones de visitantes, un +17 % respecto a 2023 y un +81 % respecto a 2019), seguirá beneficiándose de la baja tasa de criminalidad y estimulará el consumo, pero también se verá afectado por la desaceleración estadounidense (el 39 % de los visitantes en 2024 procedían de EE. UU.). La desaceleración de EE. UU. también afectará al crecimiento de las exportaciones (EE. UU. es el principal socio comercial de El Salvador, representando el 36 % del total en 2024). Las exportaciones textiles de las maquilas se verán especialmente afectadas: representaron el 31 % del total de las exportaciones en 2023 y el 68 % de las exportaciones a EE. UU. Las exportaciones textiles ya cayeron un 10 % en 2024. Los equipos eléctricos y electrónicos, los plásticos, el café y el azúcar son las demás exportaciones principales. Aunque El Salvador parece estar mejor protegido frente a las medidas arancelarias gracias a su pertenencia al acuerdo regional de libre comercio CAFTA-DR y al superávit comercial de EE. UU., la Administración Trump aún podría utilizar la cuestión migratoria como palanca para renegociar el acuerdo.

A pesar de estos obstáculos, la inversión respaldará la actividad y se beneficiará de un repunte en los proyectos de construcción e infraestructuras gracias a las asociaciones público-privadas (APP). Sin embargo, los inversores se verán divididos entre el bajo nivel de delincuencia y la deriva institucional.

Consolidación de las finanzas públicas tras un acuerdo con el FMI

En 2024, el déficit presupuestario se redujo ligeramente gracias a los recortes de gasto tras las elecciones y a la lucha contra la evasión fiscal. El presupuesto de 2025, aprobado en diciembre de 2024 al concluir las negociaciones con el FMI, respaldó el compromiso de El Salvador con la consolidación fiscal. Esta consolidación comenzará con una congelación salarial y la supresión de 11 200 puestos vacantes en el sector público, como paso previo a las reformas de la función pública y del sistema de pensiones, así como a medidas de eficiencia en el gasto. El Gobierno también seguirá ampliando la base impositiva. Se dará prioridad al gasto en sanidad, educación, seguridad y defensa (37,4 % del total). El recurso a la deuda externa se limitará al gasto de capital, que debería adoptar la forma de préstamos en condiciones favorables. Esto se traducirá en una reducción del déficit global y en un aumento del superávit primario, es decir, excluyendo los intereses de la deuda (5 % del PIB). Las autoridades se han comprometido a ajustar el saldo primario en un 3,5 % del PIB a lo largo de tres años. Estos esfuerzos contarán con el respaldo del acuerdo histórico alcanzado con el FMI en febrero de 2025, tras cuatro años de negociaciones, cuando se retiró al bitcoin su condición de moneda de curso legal (que databa de 2021) y su uso pasó a ser voluntario, en particular para el pago de impuestos. Además, las autoridades se han comprometido a reducir aún más la exposición del sector público al bitcoin y al monedero electrónico «Chivo». El acuerdo con el FMI consiste en un Servicio de Crédito Ampliado de 1 400 millones de dólares a lo largo de 40 meses, con un desembolso inmediato de 113 millones de dólares. Podría desbloquear hasta 2 100 millones de dólares en préstamos adicionales del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.

La deuda pública de El Salvador está denominada principalmente en dólares estadounidenses (96 %) y tiene tipos de interés del 7 % o más (a enero de 2025). Los acreedores privados, principalmente tenedores de bonos, poseen el 59 %, y los acreedores multilaterales, el 33 %. Su componente externo representa aproximadamente el 68 %. La carga de los intereses (el 5 % del PIB en 2024) seguirá siendo elevada y absorberá el 19 % del presupuesto de 2025. El acuerdo con el FMI se produjo tras una importante reestructuración de la deuda que comenzó en 2022. En un contexto de reducción de los diferenciales (350 puntos básicos a finales de 2024 frente a los 700 de finales de 2023), en 2024 se llevaron a cabo tres recompras de bonos para ampliar los vencimientos y reducir las necesidades de financiación a corto plazo (18,5 % del PIB en 2024). En abril y noviembre de 2024, el país emitió dos bonos de 1 000 millones de dólares cada uno. Además, en octubre de 2024, El Salvador llevó a cabo un canje de deuda por naturaleza. Esto permitió al Gobierno recomprar 940 millones de dólares en bonos con vencimiento entre 2027 y 2052, al tiempo que se ahorraron 350 millones de dólares en intereses, que se destinarán a la restauración del río Lempa.

Aunque sigue siendo moderado, el déficit por cuenta corriente persistió en 2024. El aumento del déficit comercial se vio mitigado por unas remesas sólidas (+2,4 % en 2024 en comparación con 2023), unos precios más bajos de las materias primas importadas y unas mayores exportaciones de servicios, impulsadas por un sector turístico en auge. Financiado mediante operaciones de deuda en los mercados, préstamos multilaterales e inversión extranjera directa, el déficit no variará mucho en 2025. Esto estará relacionado con la recuperación continuada de las importaciones y la desaceleración de las exportaciones, afectadas por el debilitamiento de la demanda estadounidense. El crecimiento de las remesas se ralentizará debido a una situación económica menos favorable en EE. UU. y al endurecimiento de la política migratoria. Los ingresos por turismo se mantendrán sólidos (8,1 % del PIB en 2023), respaldados por el excelente clima de seguridad. Las reservas de divisas, aunque aumenten de 2.8 mil millones de dólares en enero a 3.5 mil millones de dólares en diciembre de 2024, solo cubrirán tres meses de importaciones.

Reelección aplastante del presidente Bukele como defensor de la línea dura contra la delincuencia

Reelegido en febrero de 2024 tras obtener una victoria aplastante con un 85 % de los votos y una mayoría abrumadora en el Congreso (54 de los 60 escaños para su partido Nuevas Ideas), el inicio del segundo mandato de Nayib Bukele, que se prolongará hasta 2029, se ha centrado en la consolidación fiscal. Su victoria se basó en su campaña de mano dura contra la delincuencia y las bandas, lo que le ha valido una enorme popularidad (un 90 % de apoyo). La tasa de homicidios descendió de 54 por cada 100 000 habitantes en 2018 a 1,8 en 2024. Sin embargo, la oposición y las organizaciones de defensa de las libertades civiles critican la represión, que incluye el amordazamiento de la prensa, la suspensión de los derechos de la defensa y la prisión preventiva ilimitada. Desde la declaración del estado de emergencia en marzo de 2022, se ha detenido a 83 000 sospechosos, entre los que, según las ONG, se encuentran al menos 30 000 personas inocentes. De ellas, 8 000 han sido puestas en libertad. El dominio abrumador del Congreso por parte del partido presidencial ha permitido la aprobación de medidas controvertidas, como el levantamiento de la prohibición de la minería de oro (diciembre de 2024) y la supresión del requisito de que las enmiendas constitucionales sean ratificadas por dos legislaturas diferentes, lo que permite al presidente modificar la Constitución de forma inmediata (febrero de 2025). La mayoría cualificada de más de dos tercios de los escaños con la que contaba Bukele en el anterior Congreso ya le permitió nombrar a sus aliados para ocupar puestos clave en la Corte Suprema y le brindó la oportunidad de presentarse a un segundo mandato consecutivo.

En la escena internacional, El Salvador mantendrá sus vínculos con EE. UU., su principal socio comercial, al tiempo que se adapta al endurecimiento de la política migratoria estadounidense. En virtud de su nueva condición de «tercer país seguro», otorgada por la nueva Administración de Trump, el país permite que EE. UU. deporte allí a migrantes ilegales, independientemente de su nacionalidad. Bukele también se ha ofrecido a acoger a presos estadounidenses en las cárceles salvadoreñas a cambio de una compensación económica. La cooperación propuesta podría reforzar los lazos con Washington y mitigar posibles presiones proteccionistas bajo la presidencia de Trump. Por último, sin comprometer su estrecha relación con EE. UU., El Salvador debería beneficiarse de la financiación china, especialmente para sus proyectos de infraestructura.

Última actualización: marzo de 2025