La necesidad de capital circulante (WCR) es un concepto clave de gestión que se utiliza para determinar la cantidad de recursos financieros que necesita una empresa para gestionar la diferencia entre sus salidas y entradas de efectivo. En otras palabras, determina cuánto efectivo se necesita para evitar dificultades a corto plazo.
Definición de necesidad de capital circulante (WCR)
Las necesidades de capital circulante representan la cantidad de dinero necesaria para cubrir las operaciones corrientes vinculadas a la actividad comercial de la empresa, también conocidas como ciclo operativo. Para una empresa, los gastos (compra de materias primas o productos, costes operativos, salarios, etc.) son muy a menudo necesarios antes de que pueda generar ventas.
Para evitar el impago, una empresa debe disponer de los fondos financieros necesarios para saldar sus deudas existentes en cualquier momento: una posición de tesorería mínima que puede calcularse con precisión en un momento dado. Si no es así, o para mitigar el riesgo de una repentina falta de liquidez, puede contratar una línea de créditocon su banco, el equivalente a un préstamo a corto plazo que proporciona un anticipo de efectivo.
¿Cómo se calculan las necesidades de capital circulante?
El coste de la actividad incluye el valor de las existencias y todas las deudas. Estas últimas incluyen las deudas contraídas con los proveedores por compras a crédito, así como las deudas sociales que la empresa tiene pendientes de pago—. Podemos hablar de pasivo corriente, que puede compararse con el activo corriente, es decir, las cuentas por cobrar de la empresa: los pagos pendientes de los clientes y cualquier otra cuenta por cobrar existente.
El cálculo puede presentarse de la siguiente manera:
WCR = existencias + cuentas por cobrar comerciales + cuentas por cobrar fiscales + otras cuentas por cobrar − cuentas por pagar comerciales - cuentas por pagar fiscales – deuda con la seguridad social - otras cuentas por pagar
Cabe señalar que la cantidad de capital circulante necesaria puede depender de varios factores, como el sector de actividad, el valor medio de los bienes vendidos, el ciclo de rotación del negocio etc. El factor clave es el periodo de recuperación: cuanto más largo sea este, más efectivo necesitará la empresa para financiar sus operaciones a largo plazo.
Capital circulante en el momento de crear una empresa
Si tiene previsto crear una empresa, es esencial incluir las necesidades de capital circulante en el plan de financiación al inicio de la actividad. De este modo, al inicio se cubrirá con capital permanente, como el capital social, y más adelante se podrá cubrir con los márgenes generados por el propio negocio.
Pero, aunque el WCR puede calcularse con precisión en un momento dado, su previsión siempre conlleva un cierto grado de incertidumbre: el volumen de las deudas con proveedores puede variar con el tiempo (por ejemplo, debido a la inflación en el precio de las materias primas) y aún se desconoce el importe exacto de las cuentas por cobrar pendientes. Por lo tanto, un estudio de los promedios observados en empresas similares puede proporcionar un buen punto de referencia.
Hay que tener cuidado de tener en cuenta los importes que incluyen el IVA al calcular el WCR, ya que el desfase temporal entre la recaudación y el pago del IVA genera a su vez una necesidad de capital circulante.
WCR positivo o negativo: ¿cuáles son las consecuencias?
El capital circulante es un indicador de la salud financiera de una empresa. Una necesidad de capital circulante en aumento es un signo de mala salud que podría dar lugar a problemas de caja. Se puede calcular periódicamente (semanal, mensual, trimestral o anualmente) y es necesario analizar su evolución. ¿Se ha deteriorado? Si es así, ¿sabemos por qué? ¿Cómo se puede mejorar?
- Un WCR positivo indica que la empresa tiene más activos (existencias y cuentas por cobrar) que pasivos (deudas) en circulación. Por lo tanto, necesita efectivo adicional y debe financiar este excedente de activos por otros medios, como el capital propio o el endeudamiento. Esta situación es habitual en muchas empresas, especialmente en aquellas con ciclos de producción largos o que venden a crédito.Además, un aumento del WCR que no esté correlacionado con el crecimiento del negocio es una señal de alerta que debe tenerse en cuenta.
- Un WCR igual a cero significa que los recursos operativos son suficientes para cubrir las deudas en su totalidad. La empresa no tiene necesidades de financiación, pero tampoco tiene excedente financiero.
- Un WCR negativo es la situación opuesta: los pasivos pendientes superan a los activos. Esto significa que la empresa está utilizando dinero de los proveedores (a través de las deudas con proveedores) para financiar sus operaciones corrientes. Un WCR negativo es sinónimo de recursos disponibles para la empresa. Esto es una buena noticia y puede indicar una gestión eficaz del flujo de caja, pero —y aquí hay que tener cuidado— también puede indicar una dependencia excesiva de los proveedores para la financiación, lo cual puede ser arriesgado.
Múltiples implicaciones para la gestión financiera de una empresa
La gestión del WCR tiene implicaciones directas en una serie de áreas importantes:
- Flujo de caja: cuanto menor es el WCR, mayor es el flujo de caja generado, con márgenes positivos. Cuanto mayor es el WCR, más recursos dedica la empresa a financiar su negocio: dispone de menos efectivo para cumplir con sus obligaciones financieras a corto plazo. Un exceso de liquidez puede poner a una empresa en riesgo de insolvencia.
- Rentabilidad: un WCR mal gestionado también puede afectar a la rentabilidad. Un exceso de existencias, por ejemplo, implica altos costes de almacenamiento y riesgos de obsolescencia. Del mismo modo, unas cuentas por cobrar elevadas pueden significar que los plazos de pago son demasiado largos.
- Necesidades de financiación: Un WCR positivo requiere financiación externa (préstamos, ampliaciones de capital), lo que puede aumentar los costes de financiación y los niveles de deuda de la empresa.
- Relaciones con los proveedores: Un WCR negativo implica un alto nivel de dependencia del crédito de los proveedores, lo que puede influir en las relaciones comerciales y en el poder de negociación de la empresa.
Comprender el ciclo operativo de la empresa es esencial para ajustar los distintos parámetros al nivel adecuado y encontrar un equilibrio, del cual el WCR será uno de los principales indicadores. Una buena gestión implica:
- Analizar los ciclos de tesorería,
- Optimizar las existencias,
- Garantizar un proceso eficiente para el cobro de las cuentas por cobrar a fin de no aumentar el desfase temporal,
- Utilizar herramientas de previsión de tesorería para anticipar las necesidades de capital circulante y supervisar los indicadores clave del rendimiento (KPI),
- Identificar fuentes de financiación adecuadas (líneas de crédito, factoring) para cubrir las necesidades temporales de tesorería.
5 formas de mejorar el WCR
En cualquier momento, una empresa puede tratar de mejorar su situación financiera, en particular utilizando las siguientes palancas:
- Reducir los plazos de cobro de los clientes;
- Establecer un sistema de depósitos a cargo de los clientes para reducir las necesidades de tesorería;
- Ampliar los plazos de pago con los proveedores;
- Reducir los plazos de rotación de existencias;
El capital circulante es un indicador financiero crucial que refleja la salud operativa de una empresa. Además de las estrategias que se pueden poner en marcha, es esencial tratar de controlar los factores externos que pueden afectar al capital circulante: por ejemplo, externalizando el cobro de deudas a una organización especializada para garantizar que se respeten en la medida de lo posible los plazos de pago de los clientes, o reduciendo el riesgo de impago mediante la realización de una investigación sobre la solvencia de un cliente potencial.
Por último, se requiere una actuación proactiva para garantizar que el capital circulante siga el ritmo de crecimiento de la empresa.
Por último, una buena gestión del crédito también implica una protección en contra del impago.
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