Sanciones, pérdidas económicas, daño a la reputación de su empresa: compliance ya no es solo una mera formalidad reglamentaria, sino un riesgo empresarial concreto que debe supervisarse de cerca. Estrategias, señales de alerta temprana, errores habituales: nuestros expertos comparten sus soluciones para reforzar la supervisión diaria de sus clientes y proveedores, asegurar que sus decisiones sean más fiables y proteger su negocio.
Riesgos comerciales: cuando el cumplimiento normativo ya no es solo una simple «comprobación»
Hoy en día, la verificación de cumplimiento ya no se limita a una simple lista de casillas que marcar durante el proceso de incorporación de nuevos clientes o proveedores. En el mercado global actual y ante el endurecimiento de las normativas internacionales, el cumplimiento está ahora intrínsecamente vinculado al riesgo comercial. Ante este riesgo estratégico para la reputación, actúa como un auténtico escudo que protege a su empresa de:
- sanciones normativas;
- daño a la reputación;
- errores costosos.
En caso de incumplimiento de las obligaciones normativas, las empresas se enfrentan a pérdidas económicas directas (sanciones, pagos bloqueados, rescisión de contratos), pero también corren el riesgo de tener que asumir un coste a más largo plazo: el daño a la reputación, que socava la confianza de los clientes, los bancos… y los socios. El contexto geopolítico y una normativa en constante evolución hacen que este riesgo sea cada vez más apremiante en el día a día, incluso para las empresas que operan principalmente en su mercado nacional.
Las funciones implicadas van ahora mucho más allá de los expertos de compliance: compras, gestión de crédito, gestión de riesgos, incorporación de nuevos clientes o proveedores, tesorería.
Cualquier equipo que «apruebe» a un tercero puede, de forma involuntaria, exponer a su empresa a riesgos que son invisibles con las herramientas tradicionales:
- propiedad oculta;
- entidades sancionadas (incluidas las implícitas);
- signos de inestabilidad financiera;
- exposición a la insolvencia.
Los ejemplos recientes hablan por sí solos:
- En 2024, GBA Capital fue multada con más de 250 millones de dólares por no identificar vínculos con el Gobierno ruso al incorporar a un cliente, en medio de sanciones internacionales.
- El bufete británico Taylor Vinters fue obligado en 2017 a pagar una multa de 172.000 libras tras no identificar que el titular beneficiario de su cliente era una persona políticamente expuesta (PEP) en otro país, y por no realizar comprobaciones exhaustivas, incluyendo la verificación del origen de los fondos.
Más allá de las sanciones económicas, estos casos han dañado gravemente la reputación de estas organizaciones entre sus clientes y socios.
Compliance va más allá de la solidez financiera de sus socios. Se ha convertido en una cuestión fundamental en el día a día que expone a las empresas a sanciones y puede poner en peligro su reputación. Ciertos datos clave, como la propiedad y la transparencia de las estructuras corporativas, son difíciles de identificar y, en ocasiones, pueden resultar bastante opacas.
El panorama geopolítico está en constante evolución, y resulta cada vez más difícil seguir el ritmo de estos cambios sin contar con las herramientas adecuadas de selección y evaluación que faciliten el proceso.
De ahí la importancia estratégica de que las empresas se aseguren de llevar a cabo la diligencia debida y se dote de soluciones integrales y de alto rendimiento para proteger eficazmente sus operaciones
Felipe Henao Brand, director de comercialización de Coface Business Information.
Señales débiles, riesgos ocultos: 6 herramientas para mejorar tu sistema de supervisión
En un momento en el que las sanciones cambian a diario y las estructuras de propiedad son cada vez más opacas, reforzar los procesos de diligencia debida de sus clientes y proveedores (KYC, KYB, KYS) ya no es un lujo: es una necesidad estratégica. El objetivo ya no es simplemente «filtrar», sino detectar problemas antes de que se produzcan, documentarlos de forma más eficaz y tomar decisiones con mayor confianza.
En la mayoría de las ocasiones, los equipos de compliance centran sus esfuerzos en listas de sanciones estándar o realizan comprobaciones manuales que requieren mucho tiempo y son propensas a errores. Sin embargo, en la realidad de las operaciones B2B, los riesgos de compliance nunca se manifiestan de forma drástica. A menudo se ocultan en los detalles y, en un principio, aparecen como señales débiles:
- una filial olvidada;
- un beneficiario efectivo difícil de identificar;
- vínculos indirectos con personas políticamente expuestas;
- exposición a entidades sancionadas a través de participaciones minoritarias complejas…
Sin una visión general completa y actualizada, estas señales de alerta pasan desapercibidas hasta que es demasiado tarde. Precisamente por eso, su proceso de selección debe ser estructurado, exhaustivo, bien equipado… y convertirse en una rutina diaria en tus operaciones.
1 - Amplía el alcance de sus comprobaciones
Ya no basta con basarse en una única lista oficial de sanciones: más allá del alcance y la puntualidad de las actualizaciones, el verdadero escollo reside en las sanciones implícitas. Un socio o una entidad puede estar sancionado en virtud de la propiedad, sin aparecer nunca en una lista, simplemente porque es propiedad de una persona o entidad sancionada (por ejemplo, la regla del 50 % de la OFAC y sus equivalentes). Es precisamente este tipo de alertas las que suelen pasar por alto las comprobaciones de cumplimiento manuales.
Las listas oficiales (OFAC, UE, ONU, etc.) son esenciales, pero solo cubren una parte del riesgo. Por eso es vital cubrir ambos aspectos:
- sanciones explícitas (OFAC, UE, ONU, etc.)
- sanciones implícitas, vinculadas a la titularidad real (UBO) y a las normas de extensión (como la regla del 50 %).
Las sanciones implícitas o narrativas se aplican cuando las entidades no figuran en la lista por su nombre, pero quedan sujetas a sanciones debido a su estructura de propiedad. No existe una lista oficial de estas empresas: nuestros equipos las identifican, así como a sus propietarios y administradores, mediante una investigación exhaustiva
Alexander Tame, director sénior de socios de canal, LSEG Group.
Estos riesgos suelen pasar desapercibidos sin herramientas especializadas y ponen en peligro su negocio sin que te des cuenta. Por lo tanto, deberías utilizar una solución capaz de analizar toda la cadena de titularidad, incluidos los UBO (titulares reales o beneficiarios finales), y que cuente con un módulo de sanciones integrado.
2 – Estructuración de los datos: evite los «falsos positivos» y no baje la guardia
Una verificación eficaz depende de datos fiables y estructurados. Para reducir el riesgo de «falsos positivos» sin pasar por alto detalles clave, opta por bases de datos enriquecidas que incluyan identificadores secundarios como:
- fechas y lugares de nacimiento
- números de identificación oficiales
- apodos
- direcciones
- cargos exactos
Esto le permite identificar con precisión a los terceros que está investigando, al tiempo que hace que el proceso sea más fluido, rápido y fiable.
3 – Noticias adversas: integre la reputación en su evaluación
No basta con supervisar las sanciones internacionales y las personas políticamente expuestas (PEP): un socio puede suponer un riesgo reputacional importante sin haber sido sancionado formalmente, por ejemplo, si es objeto de una investigación en curso por corrupción, blanqueo de capitales, fraude o actividad delictiva.
Active siempre el módulo de información negativa en los medios en sus verificaciones y de prioridad a los proveedores que excluyen fuentes poco fiables (redes sociales, blogs sin verificar, etc.). La información negativa procedente de los medios de comunicación complementa su evaluación de riesgos, especialmente cuando los indicadores financieros son insuficientes.
Este análisis cruzado te permite identificar situaciones delicadas —investigaciones, acusaciones graves, vínculos delictivos— antes de que se conviertan en amenazas para su negocio.
4 – Trazar el mapa de TODO el ecosistema relacional
Evaluar eficazmente una empresa implica algo más que analizar su perfil; requiere un profundo conocimiento de:
- con qué partes interesadas está vinculada,
- quién es su propietario
- y con quién interactúa en el curso de sus operaciones
Ejemplo: una empresa descubrió, meses después, un vínculo directo entre su socio y una entidad muy expuesta a sanciones internacionales. Y con razón: ¡la entidad original no levantaba ninguna señal de alarma visible a primera vista!
Por lo tanto, debe utilizar una herramienta que ofrezca un mapeo completo y actualizado del riesgo de las relaciones, lo que le permitirá descubrir en cuestión de segundos lo que una búsqueda manual tardaría horas en recopilar.
5 – Documenta todas las decisiones, implementa un seguimiento continuo
Un socio comercial que hoy no se considera un riesgo bien podría convertirse en uno mañana. Por eso es vital documentar sus decisiones de forma sistemática y establecer un seguimiento continuo de sus partes relacionadas. Evalúe a sus clientes o proveedores según su nivel de riesgo y, por ejemplo, establezca un proceso de tres niveles:
- Comprobaciones iniciales para todos sus socios comerciales
- Diligencia debida reforzada basada en importes, niveles de riesgo o países sensibles
- Seguimiento prioritario para socios externos críticos
Por último, someta a los terceros de alto riesgo a un seguimiento continuo para que cualquier nueva alerta se detecte automáticamente.
6 - Finanzas + compliance = trazabilidad total
El cumplimiento normativo no sustituye al análisis de riesgos financieros: lo complementa. Para tomar decisiones rápidas sin actuar a ciegas, se necesita un lenguaje común entre los equipos.
En la mayoría de las empresas, los equipos de compras, riesgos, crédito y compliance suelen trabajar de forma aislada. Por eso es mejor organizar sus procesos en torno a una única herramienta, en lugar de utilizar múltiples plataformas y paneles de control, que en la práctica crean puntos ciegos en su supervisión.
Al vincular sus herramientas, centraliza la verificación, garantizando una trazabilidad total, lo que también facilita la toma de decisiones interna. La capacidad de visualizar las redes de relaciones con terceros, registrar sus decisiones e implementar una supervisión continua desde una única plataforma, garantiza un proceso sólido y unificado en toda la organización, una toma de decisiones más rápida y una visión única para todos sus equipos internos: compras, finanzas, riesgos y compliance.
Es precisamente para hacer frente a estos retos por lo que Coface se ha asociado con LSEG (London Stock Exchange Group), reconocido mundialmente por su solución World-Check One. Esta asociación combina la experiencia de Coface en gestión de riesgos comerciales (crédito, financieros) con los datos estructurados de cumplimiento normativo de LSEG, actualizados en tiempo real. En la práctica, los usuarios de Urba360 pueden ahora acceder directamente a información de verificación de cumplimiento, incluyendo personas políticamente expuestas (PEP), sanciones internacionales, medidas reguladoras y cobertura mediática adversa, todo ello desde un único punto de acceso.
La puntuación Urba360 proporcionada por Coface ofrece una indicación de la estabilidad financiera y la probabilidad de impago a lo largo de 12 meses, en una escala de 0 a 10, lo que constituye un punto de referencia útil para priorizar sus comprobaciones y calibrar sus límites.
Lo que hay «detrás» de esta puntuación es igual de importante:
- datos financieros,
- comportamiento de pago,
- análisis sectoriales y económicos…
- enriquecidos por la experiencia global e histórica de Coface.
El resultado: combina el riesgo de impago (puntuaciones, informes de crédito, etc.) y el riesgo de cumplimiento normativo/reputación (sanciones, PEP, cobertura mediática negativa, beneficiarios finales) en un único proceso de toma de decisiones.
La combinación del análisis de riesgos financieros con la evaluación del compliance le proporciona unas herramientas muy eficaces para tomar mejores decisiones y optimizar sus procesos
Felipe Henao Brand, director de comercialización de Coface Business Information.
Si quieres saber más acerca de Urba 360 clica aquí y si quieres contacta con un expertoaquí.



