En la histórica 100.ª Asamblea General Anual de la ICISA, celebrada en Viena, Deepesh Patel, editor de Trade Treasury Payments (TTP), conversó con Xavier Durand, director general del grupo Coface, para analizar cómo el sector puede hacer frente a estos retos actuales. Descubre la entrevista en el artículo y el vídeo que aparecen a continuación.
El sector del seguro de crédito —pilar fundamental del comercio mundial— se encuentra en una encrucijada decisiva. Los modelos tradicionales de gestión de riesgos se ven puestos a prueba por la aceleración exponencial de las tecnologías emergentes y un cambio geopolítico hacia la regionalización.
IA: ¿disrupción o evolución?
Hay que encontrar un equilibrio entre la inversión en capital humano y la inversión en tecnologías como la inteligencia artificial (IA). A ojos de Xavier Durand, esto no es nada nuevo, sino más bien el último capítulo de una larga historia de evolución tecnológica dentro del sector. Como señala, cuando comenzó su carrera, «no teníamos teléfonos móviles, ni ordenadores portátiles, ni existía Internet».
En lo que respecta específicamente a la IA, se trata de una transición que, en realidad, comenzó hace años para Coface —mucho antes del actual auge de la IA— con la creación de un laboratorio de datos específico para aprovechar los modelos basados en la IA. Sin embargo, como reconoce Durand, el ritmo de avance en este campo tecnológico se ha acelerado exponencialmente desde entonces. En un entorno así, si te quedas quieto, te quedas atrás. Todo el mundo, en prácticamente todos los sectores, está invirtiendo en IA, pero el factor diferenciador para las empresas que quieran avanzar irá más allá de la simple inversión y dependerá de la eficiencia y la estrategia con las que puedan desplegar estos recursos.
La IA está cambiando el panorama competitivo del seguro de crédito. Tiene el potencial de impulsar la aparición de nuevos competidores ágiles, al tiempo que ofrece a los «operadores tradicionales», como los denomina Durand, la capacidad de reforzar lo que ya han construido. Los actores consolidados como Coface pueden utilizar la IA junto con su profundo conocimiento del sector, sus datos históricos y su identidad de marca consolidada para acelerar el desarrollo interno y fortalecer su posición.
Es una carrera. Y el sector, como prácticamente cualquier otro, va a evolucionar y va a invertir.
- Xavier DURAND
Nuevos horizontes por explorar
Xavier Durand también señala que hay oportunidades para la expansión del sector del seguro de crédito hacia un «espacio en blanco», como él mismo lo denomina, de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los mercados emergentes. «Se encuentra fuera de Europa y abarca todo el mundo en lo que respecta a las empresas más pequeñas», explica. Las grandes corporaciones llevan mucho tiempo recurriendo al seguro de crédito como elemento básico de sus estrategias de gestión de riesgos, pero se trata de un producto que sigue estando infrautilizado en muchas partes del mundo.
Xavier Durand estima que el conjunto del sector del seguro de crédito solo cubre una pequeña fracción del total de las cuentas por cobrar a nivel mundial, quizá entre el 5 % y el 7 %. Existe una brecha que hay que salvar, pero hacerlo requiere algo más que limitarse a ofrecer los productos existentes a nuevos clientes; se trata de hacer que el seguro de crédito sea accesible y asequible.
El reto, tal y como lo ve Xavier Durand, radica en desmitificar el producto para estas empresas sin explotar que, históricamente, han carecido de los conocimientos necesarios para utilizarlo de forma eficaz. Para un segmento que se ha mantenido relativamente pequeño en términos de su impacto en el empleo a nivel mundial, abrir este nuevo camino y aprovechar las oportunidades de crecimiento que ofrece es quizás una evolución necesaria de cara al próximo siglo del seguro de crédito.
El comercio encuentra una salida
El comercio mundial está cambiando. La diversificación de las cadenas de suministro y la regionalización de los flujos comerciales van en aumento, lo que lleva a algunos a preguntarse si podría producirse un descenso a largo plazo en la demanda de seguros de crédito.
Xavier Durand no comparte esas preocupaciones, y su aparente optimismo está profundamente arraigado en la resiliencia histórica del comercio. «El comercio es como el agua: siempre encuentra el camino», afirmó.
Xavier Durand reconoce que, aunque pueda haber fluctuaciones en el ritmo de crecimiento del comercio mundial debido a barreras, sanciones, aranceles e impuestos, la demanda fundamental de intercambio persiste. Dado que el comercio conlleva siempre un riesgo inherente, siempre habrá demanda de mecanismos como el seguro de crédito para mitigar ese riesgo. La forma que adopte esa demanda y cómo satisfacerla es la cuestión que se plantean Coface y sus homólogos.
El sector en el próximo siglo
Mientras la asociación del sector del seguro de crédito celebra su centenario y mira hacia el futuro, parece haber un doble mandato. Por un lado, debe llevarse a cabo una búsqueda proactiva de nuevas tecnologías para mantener la ventaja competitiva en un mundo en el que la evaluación de riesgos es sofisticada y se basa en datos; pero, al mismo tiempo, debe realizarse un esfuerzo por ampliar el alcance del sector a las pymes y a las economías emergentes, que parecen ser la próxima frontera del crecimiento mundial.
Organizaciones como Coface, bajo el liderazgo de profesionales experimentados como Xavier Durand, parecen ser conscientes de estos retos y estar bien posicionadas para aprovechar las oportunidades que se presentan. El desarrollo tecnológico se ha consolidado como una disciplina estratégica, más que como una moda pasajera, y existe una profunda conciencia de lo que el sector tiene que ofrecer en el panorama global actual. A medida que el comercio mundial sigue fluyendo, encontrar nuevas formas de facilitar y proteger este flujo seguirá siendo siempre una prioridad para las empresas.
En última instancia, el futuro del seguro de crédito parece depender de la capacidad del sector para demostrar de forma eficaz su propuesta de valor a las pequeñas empresas de los mercados emergentes. Los conglomerados multinacionales ya conocen este valor, ya que el seguro de crédito lleva más de un siglo contribuyendo a aportar cierta certeza en un mundo incierto.




